jueves, enero 20, 2011

Morir

El último y el único derecho de verdad inalienable. A cada rato se nos puede quitar la vida pero, ¿cómo se nos puede quitar la muerte?

Nuestra muerte es tan personal, nos es tan íntima, nos acompaña desde tan antes y hasta tan tarde, que puede afirmarse sin concesiones ¡qué es nuestra amiga más fiel!

Cariñosa, acomedida, solícita, presta a correr a nuestro lado el día que se nos ocurre llamarla (enfermos o aburridos de la vida - es lo mismo -, atediados ya sin posibilidad de redención), ella está siempre lista a brindarnos el "consuelo" que ella sabe...

Y que ella sabe que no fuimos capaces de hallar en el rio de la vida y entonces nos acoge servicial en el estanque de la nada. Y eso es morir.

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